El corredor entre San José del Cabo y Cabo San Lucas concentra uno de los mercados de segunda residencia de mayor valor del país. Ahí, a la normativa municipal se suma la revisión costera federal — un doble marco regulatorio que exige experiencia real, no solo buen diseño.
Toda obra frente al mar en Los Cabos responde primero a la Zona Federal Marítimo Terrestre y a criterios ambientales de Semarnat, y después al reglamento municipal de Los Cabos. Ese doble filtro —normativo y ecológico— define qué tan cerca de la duna o el acantilado se puede construir, y cómo.
El clima desértico junto al mar exige manejo de agua, sombra calculada y piedra que resista sol directo sin perder calidez al tacto — chukum, travertino y mármol responden a ese equilibrio sin sacrificar el santuario sensorial que define al Studio.
Aún no tenemos una obra terminada en Los Cabos para mostrar aquí — preferimos ser directos al respecto en lugar de simular un portafolio que no existe todavía. Lo que sí puedes ver es cómo pensamos antes de construir: renders y estudios conceptuales del mismo proceso que ya aplicamos en Bosque Real, Interlomas y San Miguel de Allende.
“Proyectamos con sensibilidad, construimos con precisión — el mismo estándar del Studio, frente al desierto y el mar de Los Cabos.”
Antes de trazar una sola línea, auditamos la viabilidad técnica y financiera de su proyecto en Los Cabos — para que cada decisión estética llegue respaldada por precios unitarios inquebrantables.