Puerto Cancún combina marina náutica privada, campo de golf y un comité de arquitectura propio que revisa cada proyecto antes de autorizar obra. Es de las pocas zonas del país donde la normativa de una comunidad privada es tan exigente como la del municipio — y Sayegh Studio dirige ahí con ese doble filtro en mente.
Puerto Cancún opera bajo un reglamento de imagen y diseño propio de la comunidad, adicional al uso de suelo municipal — cada fachada, altura y hasta paleta de materiales pasa por un comité de revisión antes de aprobarse. Diseñar sin conocer ese reglamento desde el primer trazo significa rediseñar más tarde, con costo real en tiempo y presupuesto.
La humedad, la salinidad y el sol directo del Caribe exigen especificaciones distintas a las de una obra de altiplano: selección de piedra, tratamiento de madera y sistemas de sombra que resistan el clima sin sacrificar la calidez sensorial que define al Studio.
Aún no tenemos una obra terminada en Puerto Cancún para mostrar aquí — preferimos ser directos al respecto en lugar de simular un portafolio que no existe todavía. Lo que sí puedes ver es cómo pensamos antes de construir: renders y estudios conceptuales del mismo proceso que ya aplicamos en Bosque Real, Interlomas y San Miguel de Allende.
“Diseñamos atmósferas de armonía y bienestar; ejecutamos con números exactos, también frente al comité de arquitectura de Puerto Cancún.”
Antes de trazar una sola línea, auditamos la viabilidad técnica y financiera de su proyecto en Puerto Cancún — para que cada decisión estética llegue respaldada por precios unitarios inquebrantables.